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Cigarrillos chinos ilegales que inundan América Latina fluyen a través de Panamá

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Las autoridades cerraron la fábrica de China Tobacco en Panamá después de que sus cigarrillos siguieran llegando al mercado negro allí. En su lugar surgió una red de empresas que han estado enviando una gran cantidad de cigarrillos desde Panamá a toda la región.

La Zona Franca de Colón se anuncia a sí misma como “un escaparate comercial por excelencia”, ofreciendo a los exportadores un sinfín de productos libres de impuestos enviados desde todo el mundo a esta bulliciosa ciudad en la desembocadura del Canal de Panamá, informa un reportaje de Nathan Jaccard (OCCRP), Sol Lauría (Concolón), David Tarazona (Cuestión Pública), Mateo Yepes (Cuestión Pública), Lilia Saúl (OCCRP) publicado por el Proyecto de denuncia de la corrupción y el crimen organizado (Organized Crime and Corruption Reporting Project, OCCRP).

También es «la Disneylandia del contrabando», según Daniel Rico, un colombiano experto en economías criminales. «Whisky, cigarrillos, medicinas, todo».

Ahora, los periodistas han descubierto una red de empresas fantasma con sede en Panamá que envían enormes cantidades de cigarrillos chinos desde la zona franca a países latinoamericanos donde no existe un mercado legal para ellos. Las empresas tienen vínculos con la enorme empresa tabacalera estatal de China y están vendiendo a contrabandistas acusados.

La Corporación Nacional del Tabaco de China (CNTC) es, con mucho, la compañía de cigarrillos más grande del mundo. Controla casi la mitad del mercado mundial y vende la mayoría de sus cigarrillos a los aproximadamente 300 millones de fumadores en China. Pero el conglomerado en expansión, a menudo denominado simplemente China Tobacco, está buscando una participación aún mayor y ha estado forjando nuevos mercados desde África hasta Europa.

El contrabando es una parte importante de esa estrategia, dicen los expertos, y Panamá se ha convertido en un punto de partida clave para el impulso de China Tobacco en América Latina.

Periodistas de OCCRP y sus socios, Cuestión Pública de Colombia y Revista Concolón en Panamá, encontraron que los cigarrillos CNTC han inundado países desde México hasta Ecuador. La escritura en los paquetes es en español, lo que sugiere que están hechos específicamente para los mercados latinoamericanos, aunque Chile parece ser el único país donde es legal venderlos.

Al utilizar esta estrategia, CNTC se basa en el libro de jugadas de «Big Tobacco», abreviatura del grupo de empresas que durante mucho tiempo ha dominado el comercio mundial: British American Tobacco (BAT), Imperial Brands, Japan Tobacco International y Philip Morris. International (PMI), propietaria de Marlboro.

En la década de 1990, recordó Rico, los paquetes de Marlboro comenzaron a llegar a Colombia, socavando y finalmente dominando las marcas locales. Luego, PMI negoció con la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) de Colombia.

“Un día fueron y le dijeron a la DIAN que querían legalizar, pero ya tenían todo el mercado bajo control”, dijo Rico, quien es director de la firma de investigación C-Analisis. «El contrabando es una forma de expandir el mercado».

Regulaciones sueltas

Colombia vuelve a estar inundada de cigarrillos ilegales. Pero en lugar de Marlboros, los paquetes llevan nombres como Golden Deer y Silver Elephant, junto con otras marcas de CNTC.

En julio de 2020, las autoridades detuvieron un enorme cargamento de cigarrillos chinos, confiscando casi lo suficiente para que cada uno de los 50 millones de habitantes de Colombia fume dos paquetes.

Los datos obtenidos por los reporteros que mostraban incautaciones de cigarrillos no identificaron a las empresas involucradas, pero los reporteros pudieron rastrear el camino de los 96 millones de paquetes de cigarrillos Marshal, Golden y Brass de CNTC hasta las manos de los contrabandistas en Colombia.

Los cigarrillos habían sido fabricados en China y enviados a Colón, según un alto funcionario de aduanas colombiano, quien solicitó el anonimato ya que no estaba autorizado a hablar con periodistas. Luego se abrieron paso a través del Caribe, con paradas en Jamaica y Aruba, una táctica para ocultar su origen, antes de llegar finalmente a la ciudad costera de Cartagena en Colombia. Desde allí, fueron transportados a una zona franca en la capital, Bogotá, dijo.

Si bien fue la venta de cigarrillos chinos más grande de la historia de Colombia, o cualquier cigarrillo, para el caso, fue solo una de muchas. Cuestión Pública obtuvo una base de datos de incautaciones de cigarrillos compilada por la Policía Tributaria y Aduanera de Colombia, que muestra que seis de las 10 marcas más decomisadas en el país entre 2015 y agosto de 2020 fueron producidas por China Tobacco.

Y el contrabando parece estar creciendo rápidamente. Las autoridades colombianas incautaron 300.000 paquetes de cigarrillos chinos en 2016. Pero más de 6 millones de paquetes fueron confiscados solo en los primeros siete meses de 2020.

Otros países de América Latina muestran un patrón similar.

En Brasil, las incautaciones de cigarrillos chinos aumentaron casi un 165 por ciento el año pasado, según los datos obtenidos por OCCRP a través de una solicitud de Libertad de Información. Se confiscaron 201,386 paquetes en 2020, frente a los 76,122 del año anterior. En 2015, las autoridades incautaron solo 2.007 paquetes.

De los 7.200 millones de cigarrillos ilegales consumidos en México entre febrero de 2019 y 2020, alrededor del 38 por ciento eran chinos, según Oxford Economics, una organización global de análisis y pronóstico. Las autoridades mexicanas incautaron más de 25 millones de paquetes de cigarrillos de contrabando en una sola redada en septiembre pasado, incluidas las marcas chinas, según informes de los medios. En noviembre, un camión de gasolina propiedad de la compañía petrolera estatal de México, PEMEX, fue detenido en un puente que conecta Texas con la ciudad mexicana de Reynosa con 8.500 paquetes de la marca Marble de CNTC escondidos en la cabina.

Aproximadamente una cuarta parte de los cigarrillos ilícitos que se consumen en Ecuador son chinos, según un estudio publicado este año por investigadores de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador.

“Sobre la venta ilícita de cigarrillos chinos en la región, no tenemos conocimiento relevante”, dijo la embajada china en Ecuador, que recibió un gran cargamento de humo de una de las firmas panameñas de la red descubiertas por reporteros.

En Venezuela, el consumo de cigarrillos ilegales ha crecido un 300 por ciento desde 2019, según un estudio de la filial de BAT Cigarrera Bigott. Los cigarrillos ilícitos comprenden el 30 por ciento de todo el mercado, lo que le cuesta al gobierno 130 millones de dólares en impuestos perdidos anualmente. Una marca de CNTC, Golden Deer, representa el 8 por ciento del mercado ilegal.

Los expertos dicen que Panamá, donde el año pasado las autoridades incautaron 28 contenedores que contenían cigarrillos ilegales antes de ser enviados, es el centro regional más importante para este comercio ilícito.

“El gran punto de distribución de los cigarrillos chinos, uruguayos y paraguayos es Panamá”, dijo Rico, mencionando dos países también notorios por producir humos ilícitos. “Todo esto llega a la Zona Libre de Colón y luego se distribuye por toda Latinoamérica”.

Una regulación flexible y una aplicación laxa significan que las empresas pueden abusar de las reglas de la zona con pocas repercusiones, según Maria Lorena Cummings de la Cámara de Comercio de Colón.

Cualquier empresa dentro de la zona puede comprar cigarrillos chinos libres de impuestos y puede jugar con el sistema para no pagar casi ningún impuesto para exportarlos. Es fácil hacer una declaración de exportación falsa, especialmente porque se controlan muy pocos contenedores que salen del puerto.

Incluso si una empresa es atrapada, Cummings dijo que las multas son ridículamente bajas en comparación con la recompensa potencial de un envío de cigarrillos de contrabando.

“Es un negocio tan rentable que puede correr el riesgo”, dijo. “Si no tienes el personal técnico, si no tienes la tecnología… y multas ejemplares, tienes un caldo de cultivo” para la actividad ilegal.

Cortina de humo corporativa

Para muchas personas, el contrabando de cigarrillos puede evocar imágenes de embarcaciones destartaladas que hacen desembarques clandestinos para descargar carga ilícita en tramos aislados de la costa. Y eso todavía sucede.

El año pasado, las autoridades colombianas detuvieron un barco destartalado frente a la costa caribeña que transportaba más de 1,7 millones de paquetes de cigarrillos chinos. El barco había zarpado de Panamá, pero no llevaba ningún papeleo que demostrara que el tabaco podía entrar legalmente a Colombia.

Pero la operación descubierta por reporteros que involucra a empresas conectadas a CNTC en Panamá es mucho más sofisticada.

Los envíos están envueltos en papeleo, lo que brinda a las empresas conectadas una negación plausible del contrabando. Sin embargo, la evidencia recopilada por los periodistas muestra que las empresas están enviando grandes cantidades de cigarrillos a países sin un mercado legal para ellos. Y las empresas han hecho negocios con contrabandistas que operan en Colombia y Estados Unidos.

Los reporteros encontraron cuatro firmas operando en Panamá con conexiones a CNTC, aunque el gran volumen de cigarrillos chinos que se contrabandean en América Latina sugiere que redes similares siguen sin ser descubiertas. Se contactó a las cuatro empresas registradas en Panamá para solicitar comentarios, pero ninguna respondió.

Overseas United Inc.

Overseas United, una sociedad entre la subsidiaria de CNTC Hunan China Tobacco Industrial Co., Ltd. y una empresa de Singapur, comenzó a producir cigarrillos en 2012 en una fábrica en Panamá. Tres años después, la instalación recibió una visita oficial de Wang Weihua, el principal diplomático de China en Panamá, quien encabezó su oficina comercial en el país.

Weihua elogió a Hunan China Tobacco Industrial Co., Ltd., una de las mayores subsidiarias de CNTC, por iniciar la fábrica. Añadió que era una señal de la estrategia de China de «salir» al mundo, una doctrina estatal que sentó las bases para la iniciativa «Belt and Road» del país para desarrollar el comercio y la infraestructura a nivel mundial.

«Espero que la fábrica continúe expandiendo su escala de producción en el futuro e irradie América Central y del Sur con Panamá como base», dijo Weihua en un artículo publicado en el sitio web del Ministerio de Comercio de China .

Señaló que había enviado cigarrillos a “México, Costa Rica, Nicaragua, Colombia, Chile, Perú y otros países de Centro y Sudamérica”, aunque ninguno de estos países, excepto Chile, parece tener un mercado legal para los productos de CNTC.

Pero Overseas United se quemó después de que las marcas de China Tobacco comenzaron a aparecer a la venta en las calles de Panamá. Solo dos semanas después de la visita de Weihua a la fábrica, las autoridades cerraron la empresa. Posteriormente también cancelaron sus permisos de exportación. Overseas United no ha logrado convencer a la Corte Suprema de Panamá de revertir la decisión, pero eso no ha impedido que dos de los ejecutivos de la compañía envíen cigarrillos chinos fuera del país. Solo están usando otra compañía para hacerlo.

Finta Inc.

El presidente de Overseas United, Chew Seng Kiang, y su director, Chew Teck Chuang, también crearon la empresa Finta Inc., donde Chew Teck Chuang se desempeña como director. Con domicilio en la Zona Franca de Colón, Finta exportó más de 632 toneladas métricas de cigarrillos entre mayo de 2013 y octubre de 2018, según muestran los registros comerciales.

La mayoría de estos fueron vendidos a Victor M. Guerra Inc Duty Free Shop, una empresa estadounidense cuyo propietario, José Francesco Guerra, un agente de aduanas, fue condenado en mayo de 2020 por intentar contrabandear cigarrillos a México. Había sido arrestado a principios de ese año después de que la policía detuviera un camión con 17 millones de cigarrillos que se dirigían desde su almacén a México. Tenía un manifiesto falso escrito en inglés que afirmaba que la carga era ropa, juguetes y carteras usadas, mientras que otro documento en español afirmaba que era de algodón, según el medio de comunicación local MyRGV. Posteriormente, se incautaron más de 422 millones de cigarrillos en dos almacenes de la empresa, incluidas “numerosas marcas de cigarrillos prohibidas en México”, según documentos judiciales.

Los datos de importación de los EE. UU. Muestran que Victor M. Guerra Inc importó marcas de CNTC como Win, Golden Deer y Nise, que las autoridades mexicanas han incautado en operaciones contra el contrabando a lo largo de los años.

Finta había vendido a la empresa más de 599 toneladas métricas de cigarrillos, enviados desde Colón a Houston en 44 envíos separados. Victor M. Guerra Inc también recibió envíos de cigarrillos directamente de Overseas United, así como de otra empresa relacionada con Finta llamada Take Roll.

Kinea Internacional SA y Take Roll Company Ltd, SA

Los documentos del registro corporativo muestran que dos representantes legales de Finta también eran ejecutivos de Take Roll y Kinea, que se disolvió en 2019. Uno es Valeska Johanna Aedo Ayala, de nacionalidad chilena. El otro es Leung Kam Fat, que es de Hong Kong y tiene pasaporte británico.

Leung y Aedo también aparecen en los Papeles de Panamá, un tesoro de documentos filtrados al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación que provienen del bufete de abogados Mossack Fonseca, que estableció empresas fantasma para clientes de todo el mundo. Una de las empresas Mossack Fonseca registrada en las Islas Vírgenes Británicas (BVI) comparte el mismo nombre que la firma panameña Take Roll.

Leung figura como presidente y director de Take Roll en Panamá, donde Aedo es director y secretario. Leung era director y único accionista de Take Roll en las Islas Vírgenes Británicas cuando se creó.

Los correos electrónicos filtrados muestran que la empresa BVI Take Roll se creó para facilitar el comercio de tabaco. En un intercambio de marzo de 2014, un abogado de Mossack Fonseca proporcionó algunos antecedentes sobre la nueva empresa.

“Nuestro cliente se dedica a la compra y reventa de Tabaco (cigarrillos) y licores a través de otras entidades legales que también hemos formado para él”, escribió el abogado. “Estos bienes son suministrados por empresas ubicadas principalmente en China y se venden a clientes ubicados principalmente en países latinoamericanos como Perú y Belice”.

No existe un mercado legal para los cigarrillos CNTC en Perú, mientras que Belice es un conocido centro de contrabando. Un informe de 2010 de la Oficina de Propiedad Intelectual de Belice muestra que Kinea y Take Roll registraron siete marcas de CNTC en ese país, incluidas Silver Elephant y Far Star.

El correo electrónico enumeraba a uno de los clientes de Take Roll como Kinea Internacional, dando su dirección en la zona libre de Colón. El abogado también nombró como proveedores a tres de las empresas de China continental que componen CNTC: Hongta Tobacco (Group) Co Ltd, Hunan China Tobacco Industrial Co., Ltd., Hongyunhonghe Tobacco (Group) Co Ltd.

Mientras tanto, los registros de exportación muestran que Kinea y Take Roll, registrados en Panamá, enviaron cigarrillos chinos fuera de la Zona de Libre Comercio de Colón a varios países de América Latina, incluidos Perú y Colombia. Kinea se envió a Bolivia, así como a un cliente con sede en Ciudad del Este, la segunda ciudad más grande del vecino Paraguay, y un conocido centro de contrabando de contrabando en el Área de la Triple Frontera, una región que también incluye Argentina y Brasil. .

En 2010, Kinea envió cigarrillos por valor de casi $ 34,500, así como algo de licor, a la Embajada de China en Quito, Ecuador. El envío plantea preguntas sobre por qué la misión de China necesitaría una cantidad tan grande de tabaco.

“La compra de licor y cigarrillos por parte de la Embajada de China en Ecuador constituye material diplomático y es para uso exclusivo de la Embajada”, dijo la embajada a OCCRP.

Pero el envío parecía ser demasiado grande para el consumo exclusivo de diplomáticos chinos, según un experto en control del tabaco en Ecuador.

“Me sorprende mucho esa respuesta porque $ 30.000 es mucho, especialmente para asuntos diplomáticos”, dijo Tatiana Villacrés, autora de varios reportajes sobre el tabaco ilícito en Ecuador. «Es una respuesta irracional en mi opinión».

Pero fue en Colombia donde las autoridades expusieron las conexiones de contrabando de las dos empresas. Entre 2012 y 2018, Kinea y Take Roll exportaron más de $ 40 millones en cigarrillos chinos a Colombia. Casi todos tenían como destino empresas con sede en Maicao, ciudad de la frontera noreste con Venezuela conocida por el contrabando.

El principal cliente de Kinea fue José Guillermo Maestre Díaz, un popular compositor de música folclórica vallenata de la costa caribeña de Colombia. Pero en 2015, la música se detuvo para Maestre, cuando fue arrestado con otras 14 personas y acusado de ser parte de una red de contrabando a gran escala. (Estuvo encarcelado por un período, pero el caso luego fue transferido a otra jurisdicción y aún no se ha resuelto por completo, según su ex abogado).

Perdiendo la batalla

Una ventaja que parece tener CNTC sobre sus competidores es la capacidad de depender del peso diplomático de China, que solo ha aumentado con la inversión de la Franja y la Ruta en América Latina.

Juan Carlos Buitrago dijo que cuando fue director de la Policía Tributaria y Aduanera de Colombia de 2018 a 2020, las empresas tabacaleras lo instaron a trabajar con las autoridades chinas para frenar el flujo de cigarrillos CNTC ilegales al país.

“Era imposible”, dijo Buitrago, quien ahora dirige la consultora Strategos BIP.

Dijo que el gobierno colombiano cedió ante la presión de China para no incluir en un acuerdo comercial bilateral medidas severas contra el contrabando de todo tipo de mercancías. En un momento, el embajador de China incluso le pidió que detuviera una operación contra una red de contrabando que involucraba a ciudadanos chinos.

“La posibilidad de al menos intentar cooperar con las autoridades chinas era frustrante, porque, en la práctica, este mercado [ilegal] es parte de su política económica y estatal”, dijo Buitrago.

El Ministerio de Comercio negó el reclamo y dijo que no había acuerdos comerciales bilaterales entre Colombia y China. «Por lo tanto, la afirmación de que ‘el gobierno colombiano cedió a la presión de China’ … es inexacta». La Embajada de China en Colombia no respondió a una solicitud de comentarios.

A pesar de los esfuerzos colombianos para combatir el comercio ilegal de cigarrillos chinos, es fácil encontrarlos en Bogotá, incluso en áreas que anteriormente habían sido allanadas por la policía por almacenar humo de contrabando.

Un comerciante en San Andresitos, un área en el centro de la ciudad conocida por los productos del mercado negro, ofreció cajas que contenían 2,000 cigarrillos por menos de $ 300. Los cigarrillos se guardaron en un almacén cercano, dijo. Otros tres comerciantes también se ofrecieron a vender cigarrillos chinos a un periodista.

En la calle, un hombre estaba vendiendo cigarrillos Marshal Mint, producidos por Hunan China Tobacco Industrial Co., Ltd., de su mochila, pidiendo $ 5.50 por una caja de 10 paquetes. Otro hombre ofreció una caja de cartón por solo $ 4.70, o 47 centavos el paquete. En comparación, un paquete de Marlboro o Lucky Strike costaría menos de $ 2.50 en el mercado legal.

A unos 3.000 kilómetros al norte, en el mercado al aire libre de Tepito en la Ciudad de México, una caja que contiene 20 paquetes de cigarrillos chinos de contrabando se vende por $ 6. En el mercado legal, una caja de marcas populares como Camel o Chesterfield cuesta alrededor de $ 33.

Si China Tobacco se sale con la suya, esos cigarrillos pronto se comercializarán legalmente en México. Al menos cinco de las empresas chinas que integran CNTC han solicitado al gobierno permiso para vender sus productos en el país.

Eso encajaría en el patrón que han seguido otras grandes empresas tabacaleras: permitir que sus marcas inunden los mercados ilícitos y luego presionar para legalizarlas. Eso es lo que hizo PMI en décadas anteriores con Marlboro en Colombia, según dos expertos, y un funcionario de aduanas que pidió el anonimato por no estar autorizado para hablar con periodistas.

“Si quieres entender lo que está pasando ahora, mira lo que pasó en los años 80 y 90 con los grandes productores de tabaco”, dijo el funcionario de aduanas.

Alessia Cerantola (OCCRP), Luiz Fernando Toledo (OCCRP) y St. John “Sinjin” Barned-Smith (Houston Chronicle) contribuyeron con el reportaje. Daniel Salazar (OCCRP ID) y Dragana Peco (OCCRP ID) contribuyeron con la investigación.

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Panamá

Envían de vacaciones a los fiscales Ruth Morcillo, Adecio Mojica, Zuleyka Moore y Nahaniel Murgas tras denuncia de exministra por simulación de hecho punible y otros delitos

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El procurador general de la Nación encargado, Javier Caraballo confirmó que cuatro fiscales superiores fueron enviados de vacaciones, tras una denuncia que interpuso la exministra de Educación, Lucy Molinar por presunta simulación de hecho punible y calumnia en actuaciones judiciales y otros delitos.

Se trata de los fiscales Ruth Morcillo, Adecio Mojica, Zuleyka Moore y Nahaniel Murgas, informó Catherine Perea en Telemetro.

La denuncia guarda relación con supuestas declaraciones del testigo protegido “Euro 14” sobre la investigación realizada del caso Granos del desaparecido Programa de Ayuda Nacional (PAN), que data de 2014.

El Ministerio Público abrió una investigación a raíz de esta denuncia.

Caraballo aclaró que la decisión de enviar a estos fiscales de vacaciones busca facilitar la investigación y no significa un adelanto de criterio respecto a la misma.

“Nosotros frente a la denuncia presentada tenemos que actuar como lo mandata la ley de manera objetiva y transparente, esa transparencia nos llevó a tomar la decisión administrativa de mandar de vacaciones a estos fiscales sin que esto signifique un adelanto de criterio respecto a la investigación penal. Nosotros lo que si consideramos prudente es que mientras se dan los primeras actos de investigación, los fiscales estén gozando de vacaciones”, sostuvo el procurador Javier Caraballo.

Caraballo detalló que los fiscales Ruth Morcillo, Adecio Mojica y Zuleyka Moore serán reemplazados por los fiscales Anilú Batista, Edwin Juárez y William Granados, respectivamente.

Aseguró que las investigaciones que adelantan estos fiscales no serán afectadas por esta decisión, ya que actúan en conjunto con un grupo de fiscales subalternos.

 

Murgas permanece en el Ministerio Público panameño pese a ser señalado en denuncias de corrupción judicial

Desde el año 2017 han aparecido en internet denuncias que ponen en entredicho la conducta del fiscal especializado en delitos de asociación ilícita, Nahaniel Murgas. Sin embargo el fiscal ha continuado cumpliendo funciones en el Ministerio Público panameño sin que se le haya abierto expediente administrativo disciplinario, ni penal, por todos los señalamientos en su contra.

Con el ascenso presidencial del Partido Revolucionario Democrático (PRD), en la figura de Laurentino Cortizo, el fiscal Murgas ha continuado formando parte de la fiscalía panameña, aunque poco se le nombra, después de haber sido de la mayor confianza de la exfiscal Kenia Porcell.

Algunos suponen que el fiscal a logrado tener la bendición del PRD, gracias a elevados padrinazgos dentro del partido y que también contaría con la bendición presidencial, por pasados favores concedidos al mandatario panameño y a miembros de su familia.

La podredumbre en el sistema judicial panameño es tan fétida que algunos en Panamá plantean irónicamente que deberían, como en el mundo de la música y el celuloide, otorgarse “premios” a los jueces, fiscales y funcionarios más corruptos y que se encuentran inmiscuidos en las mafias más atroces. Se piensa que algunos de esos premios deberían otorgarse en la Fiscalía encabezada por Nahaniel Murgas.

Nahaniel Murgas

En 2017 se conocía que unos años antes, finalizando la mañana del día siguiente de haber prestado declaraciones en la Fiscalía Contra la Delincuencia Organizada de Panamá, presidida por el fiscal Nahaniel Murgas, un ciudadano extranjero, que había sido previamente detenido, fue trasladado nuevamente al despacho del fiscal Murgas, donde le conferirían una medida sustitutiva de libertad, no sin antes haber sido conminado por funcionarios de la fiscalía a desembolsar una “cuota inicial”, que garantizase su puesta en libertad bajo ciertas restricciones.

El detenido fue llevado de regreso a una celda en Ancón, hasta que fuese formalizada la boleta de libertad. La espera previa al traslado se llevó a cabo en otra nauseabunda celda, dentro del edificio Avesa. Horas después llegó la libertad y volvieron por enésima vez a verificar si el procesado tenía antecedentes penales en alguna parte o algún requerimiento por Interpol. En menos de un año se comunicaron seis veces con Interpol, hasta que copias de documentos que reposaban en ficheros de la sede central de Interpol, en Lyon, Francia, permitieron verificar que el encausado no estaba bajo ninguna solicitud. Solo así logró liberarse de más “mordidas”, ya que funcionarios judiciales estaban ideando al parecer la forma de quitarle más coimas o alguna propiedad.

Pero volviendo al tema, el detenido fue sacado del recinto, caminó hasta la calle y tomó un taxi hasta su residencia, donde un conserje le prestó dinero para pagar al chofer, préstamo que luego le reembolsó. Estaba en libertad condicional y apenas comenzaba su pesadilla. Sabía al menos quiénes eran sus “verdugos”. Pese a las circunstancias, volvió a la academia de fútbol de la cual estaba encargado y que decidió mantener abierta.

Esa misma tarde acudió a las prácticas en el glorioso estadio Maracaná, donde inicialmente habían planificado detenerlo, situación que no ocurrió, por la presencia de unos 50 alumnos, provenientes principalmente de las barriadas de Barraza, Chorrillo y Plaza Amador.

Allí había comenzado su desgracia, tras fundar y mantener por casi cinco años la mejor academia de fútbol de todos los tiempos en Panamá, con entrenamientos entre 3 y 5 veces por semana, 12 entrenadores, preparación específica para porteros, psicólogo deportivo, fisioterapeuta, médico deportivo, paramédicos, quinesiólogo, entrenadores certificados por FIFA, porteros y jugadores de primera división y de la selección nacional para entrenar a los porteros y jugadores en formación.

Tenían en su staff entrenadores extranjeros (entre ellos quien fuera suplente de Bufón, el portero de la selección de Italia), un profesor de educación física y entrenadores de la selección nacional, incluso al preparador de porteros de Hernán «El Bolillo» Gómez.

Los instructores eran los mejores porteros de la liga. Ayudaron técnica y financieramente a jugadores profesionales, alumnos de escasos recursos, quienes gozaron de todo; brindaron ayuda para recuperaciones físicas en la única Clínica Deportiva de la ciudad, contribuyeron con vigilantes de Pandeportes que cuidaban el estadio y con entrenadores de la Federación, pagaron viajes al exterior para desarrollar talento nacional, medicinas, alimentación, útiles escolares, etc.

La academia también se integró e hizo una alianza con el Chorrillo FC, que esa temporada se tituló campeón. El procesado fue directivo del glorioso equipo, pero nada de eso valió para nada, ni para funcionarios de inmigración panameños, a pesar que la ley establece reconocer servicios sociales a la comunidad. La familia del encargado de la academia redobló la seguridad de su hijo y contrató a un chofer y un escolta. Después del incidente debieron ser sometidos a tratamiento profesional y medicación, para superar el triste incidente.

El encausado hizo una lista de amigos a los que acudió para solicitar ayuda y poder conversar con alguna autoridad proba de la procuraduría, vicepresidencia o presidencia de Panamá y esto fue lo que sucedió. El primero a quien intentó ubicar fue al famoso cantautor Omar Alfanno, con quien tuvo amistad hace más de 20 años. Nunca obtuvo respuesta a sus muchas comunicaciones. Otro fue el abogado Rolando Mirones, alto dirigente del partido PRD, ex funcionario del gobierno de Martín Torrijos. Quería contratarlo profesionalmente. Su hijo había sido alumno de la academia. A pesar que era vecino del procesado, nunca tuvo tiempo para atenderlo.

Álvaro Alvarado, uno de los más famosos periodistas de Panamá. Su hijo fue alumno de la academia y recibió muchísimas atenciones y apoyo para superar sus discapacidades. Le atendió la llamada una vez, quedó en avisarle para recibirlo en su oficina, sin brindarle luego respuesta. Manuel Barrera, piloto del avión presidencial y allegado del entonces presidente de la Asamblea Nacional «Popi» Varela. Su hijo fue alumno de la academia, donde recibió clases y equipamiento especial gratuito. Con su buena publicidad llegaron Los Gaitanes, pero Barrera nunca ofreció una respuesta de los Varela. Nicolás Liakopulos, heredero de la cadena Niko’s Café, directivo de la Federación Panameña de Fútbol, propietario millonario de dos hoteles 5 estrellas en Ciudad de Panamá. Nunca pudo poner en contacto al encausado con el diputado panameñista «‘Beby» Valderrama. Le negó conocerlo, a pesar que se lo había presentado en una celebración en uno de sus hoteles.

Eloy Alfaro de Alba, ex funcionario del servicio exterior, alto vocero del partido PRD y vecino del encargado de la academia. Nunca obtuvo respuesta de su clamor. En el trayecto, el enjuiciado aprendió sobre el desarrollo humano de los panameños, la xenofobia, complejos y poca colaboración de la cerrada sociedad y de algunos gobernantes, quienes poco ayudan a los demás y menos cuando se trata de víctimas de la corrupción judicial. Luego ampliaremos este relato y los resultados que tuvo el enjuiciado al contratar a Guillermina McDonald, una de las mejores abogadas de Panamá.

Caras de pesar y sorpresa se habrían manifestado, cuando jueces y secretarios de los tribunales penales de Ciudad de Panamá escucharan el testimonio del ciudadano del cual subalternos del Fiscal Nahaniel Murgas, en su despacho, se aprovecharon económicamente. La víctima, a quien hicieron ver cómo victimario, fue enjuiciado y condenado luego de pagar unos 30 mil dólares, tras lo cual fue sometido a atropellos y su causa pasó de un despacho penal a otro. La fiscalía se opuso a cualquier solicitud procesal para ponerle fin a su caso.

Un funcionario con el currículo del fiscal Nahaniel Murgas nadie creería que podría verse tentado por las fuerzas oscuras que hacen de la honestidad solo retórica, como las de sus subalternos, que tal cual se atestigua, dejan con los bolsillos vacíos a los imputados que apremian su justa libertad, justa porque en ocasiones las imputaciones son, como se dice, por delitos no cometidos.

Una vez en libertad bajo fianza en Panamá, el procesado judicial extranjero comenzó la dura tarea de reunir y pagar en breve tiempo 30 mil dólares de honorarios profesionales de la abogada Tatiana Sealy y de coimas exigidas por funcionarios de la Fiscalía Contra la Delincuencia Organizada a cargo del fiscal Nahaniel Murgas y de funcionarios del Grupo Antiextorsión y Secuestro de la DIJ.

Pidió prestado a familiares, empeñó prendas de oro que luego no pudo recuperar, se endeudó con un colegio privado, donde le impedían a su hijo realizar exámenes y acceder a su plataforma web. El encausado acumuló casi un año de deuda en electricidad; pagaba el alquiler de su apartamento con retraso; su familia comía en fondas, como se conocen comúnmente los puestos callejeros de comida; no podía mover su automóvil porque lo bloqueaban por GPS por no pagar al día y no tenían para la gasolina ni para pagar peajes en autopistas.

La familia estaba prácticamente bajo acoso de su abogada, y con la amenaza de nuevos allanamientos o experticias a las que ya les habían realizado, si no pagaban otras coimas adicionales. Funcionarios del despacho del fiscal Nahaniel Murgas contabilizaban y llevaban un control de lo “abonado”, cada lunes cuando el procesado se presentaba a firmar.

Para recibir un trato cortés y digno al ingresar al edificio Avesa, el encausado debía gratificar con generosas propinas a policías y recepcionistas que se encontraban en la entrada. Durante 6 ó 7 meses padeció un viacrucis inicial, ya que luego sufriría otras incidencias.

Fue obligado a estar más de 30 meses en un país donde no quería estar y donde no era querido. Su hijo menor de edad y el procesado debieron estar durante meses bajo tratamiento profesional y medicación con un reconocido psiquiatra, producto del daño emocional que les causaron. El simple motivo de fundar y lograr que funcionara, prácticamente como beneficencia pública una exitosa y nunca antes vista academia de fútbol en Panamá, género odios, venganzas y vilezas.

Durante seis o siete meses estuvo el procesado extranjero presentándose a firmar semanalmente en la Fiscalía contra la Delincuencia Organizada, presidida por el fiscal Nahaniel Murgas, y recorriendo su despacho, donde funcionarios contabilizaban las coimas que era obligado a cancelar.

Si por alguna razón se atrasaba en los pagos, era amenazado con realizarle otro allanamiento, aparte del que previamente le habían efectuado, o también practicarle nuevas incautaciones de teléfonos, experticias forenses o con la deportación de su esposa e hijo.

Durante más de 30 meses, la familia debió pagar más de 43 mil dólares en consultas psiquiátricas especializadas, sin contar los medicamentos. Nadie les pagó el daño moral, económico y a su salud. En la experticia forense al teléfono del procesado no se encontró nada que lo incriminara en algún tipo de intento extorsivo, por el cual fue acusado. El acusador y supuesta víctima, Juan Manuel Henríquez Portuondo, yerno del hoy presidente Laurentino Cortizo, no facilitó su teléfono para demostrar si efectivamente en algún momento fue amenazado o extorsionado por SMS. De allí se desprendieron versiones muy engorrosas sobre una posible “doble vida” oculta.

El procesado y su familia no detuvieron las actividades de una academia de fútbol que operaban en el estadio Maracaná de la ciudad de Panamá, la cual atendía en ese momento aproximadamente a 50 jóvenes de alto riesgo social, provenientes de las barriadas El Chorrillo, Barraza y otras. La actitud de la familia provocó mayor hostilidad en su contra, al no ponerse de rodillas.

La corrupción se ha enquistado en el sistema judicial panameño, más que en otros de Centroamérica, algo que se agrava con el hecho que subalternos de la fiscalía antipandillas se aprovechan de imputados e investigados para meter no una, sino las dos manos en sus bolsillos, y con esto no privarlos de su libertad, lo cual no deja la mejor impresión en torno a las funciones de la fiscalía encabezada por Nahaniel Murgas.

En el inicio de su calvario, el procesado estuvo casi tres horas rindiendo declaraciones en la Fiscalía contra la Delincuencia Organizada de Panamá, a cargo del fiscal Nahaniel Murgas. El meollo del asunto fue que una academia de fútbol, legalmente constituida y registrada, celebró un contrato con el centro deportivo Gol de Oro, donde uno de los socios es el comerciante Juan Manuel Henríquez Portuondo, yerno de Laurentino Cortizo, y también, entre otros socios, Pedro Boyd, representante de la marca Nike en Panamá.

El posteriormente encausado no tenía cualidad alguna en dicha empresa, por no ser socio, accionista, representante o empleado. El presidente de la empresa, residente en Miami, celebró un contrato con Gol de Oro y esta última, de manera unilateral, decidió aumentarlo al doble. Sin embargo, y a pesar del inconsulto aumento, la academia de fútbol, perteneciente al suegro del procesado, pagó casi todo el monto.

El problema se presentó con el saldo final. Henríquez Portuondo reclamaba más de 2 mil dólares, aunque en las cuentas de la academia que celebró el contrato con Gol de Oro, la deuda era de sólo 1 mil. Desde ese momento el procesado fue amenazado, asediado e insultado por vía telefónica, cuando se negó a pagar en esas condiciones. Le colocaron fecha y le juraron que si no cumplía con el pago establecido lo lamentaría. Fue entonces cuando allanaron el apartamento donde el procesado residía.

El contrato original fue consignado ante un tribunal, pero ni éste ni la fiscalía lo valoraron. El procesado era acusado por una supuesta extorsión, de la cual, por el contrario, era quizás víctima. El encausado, a quien juraron “acabar”, fue embestido por el avasallador poder de Laurentino “Nito” Cortizo.

Al procesado también trataron de imputarlo por unas supuestas “amenazas de muerte” que nunca realizó. Para los acusadores no importaba el daño psicológico y la ruptura familiar causada. La noche luego de su declaración fue regresado a dormir en la sede de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ) en Ancón.

El fiscal consideraría si era viable concederle un beneficio cautelar procesal, para el cual funcionarios de la fiscalía le habían pedido una “cuota inicial” en coimas. No le permitieron ni cambiarse la ropa, pese a que personas acusadas de homicidio, corrupción o narcotráfico, llegaban vestidos de saco.

A muchos les colocan país por cárcel, pero en el caso de ese procesado fue ciudad por cárcel. Mientras que los delincuentes más peligrosos se presentaban mensualmente en el tribunal, el investigado fue obligado a hacerlo semanalmente. Todo producto de un caso en donde la corrupción judicial jugó un papel importante.

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Panamá

Oficial de la Policía Nacional de Panamá protagonizó altercado con vecinos al intentar ingresar a una propiedad privada sin una orden judicial

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Un funcionario de la Policía Nacional de Panamá protagonizó un altercado con varios ciudadanos, que fue registrado en un video que se ha hecho viral en las redes sociales.

El funcionario, quien fue identificado como el oficial Betancourt, intentó ingresar con arma en mano a una propiedad privada en Calle Central, mientras discutía con residentes de la zona, generándose una tensa discusión.

 

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Panamá

Futbolista Adonis Villanueva falleció tras ser intervenido por isquemia cerebral luego de entrenamientos con el Club Deportivo del Este

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El jugador del Club Deportivo del Este del fútbol panameño Adonis Villanueva falleció el lunes 22 de noviembre tras sufrir una isquemia cerebral en días pasados, informó el club en sus redes sociales.

«Gracias por tantas alegrías, Te extrañaremos, mago», posteó el club panameño en sus redes sociales, luego de informar del fallecimiento del jugador, de 27 años, informó EFE.

En la esquela mostrada, el Club destacó sus «más sinceras condolencias a sus familiares y amigos ante esta inesperada partida».

Juan Pablo Serrano, directivo del club panameño, en unas declaraciones a los medios panameño señaló que Villanueva comenzó a sentir síntomas de isquemia, cuando descansaba en su casa.

En medios locales, se informó también que Villanueva fue intervenido quirúrgicamente producto de la isquemia, el pasado jueves.

«Él estuvo entrenando con el equipo normalmente, ya cuando estaba en casa, comenzó a sentirse mal», precisó Serrano a Tv-Max canal 9.

Otros clubes de la liga panameña así como la Federación Panameña de Fútbol (Fepafut) lamentaron el fallecimiento del jugador.

Villanueva actualmente jugaba para el Club Deportivo del Este, pero en su carrera militó en clubes como Río Abajo, Chepo F.C., Sporting San Miguelito y Alianza F.C.

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