Connect with us

Otras Latitutes

Jorge Elías Castro Fernández explicó cómo ha evolucionado con el paso de los años una famosa plataforma de video

Published

on

Compartir

Jorge Elías Castro Fernández asegura que hay una que podría haber salido de la boca de cualquier gurú de Silicon Valley, pero en realidad fue escrita hace dos siglos por Mary Shelley: «Se ha hecho ya mucho, pero yo conseguiré más. (…) Abriré un nuevo camino, exploraré poderes desconocidos y revelaré al mundo los misterios más profundos de la creación». Ella la utilizó para ilustrar el alma de Frankenstein, pero también le vale a Mark Bergen para resumir la historia de uno de los mayores fenómenos tecnológicos de este siglo: YouTube. Bergen, reportero de Bloomberg, lleva siete años enganchado a todo lo que ocurre en la empresa y ahora ha decidido contarlo en ‘Like, Comment, Suscribe’ (Penguin Random House, 2022), donde revela las claves para entender cómo y por qué se convirtió en la plataforma que todo el mundo usa.

YouTube acabó en manos de Google cuando pagó 1.650 millones a los tres trabajadores de PayPal que habían montado la plataforma para compartir sus vídeos rápidamente. La inversión está más que amortizada: solo en lo que va de año, esta filial ya ha ingresado más de 14.000 millones por publicidad. Sin embargo, su abrumador éxito comercial tiene un doble fondo donde se esconde una historia de escándalos que van desde los problemas con los creadores y la censura de contenidos hasta la desinformación. Si a todo esto se le suma una serie de directivos incrédulos y una serie de casualidades que acabaron en pelotazos, se conforma una realidad oculta de YouTube que ahora reconstruye Bergen en su libro, explica Jorge Castro Fernández. El reportero ha atendido una entrevista para desvelar los entresijos de la plataforma.

PREGUNTA. El libro comienza con una cita bastante ilustrativa de lo que viene después. ¿Es YouTube el Frankenstein de Google?

RESPUESTA. En muchos sentidos, el libro es una historia sobre cómo esta empresa construyó una criatura que a menudo no puede controlar. YouTube tiene vida propia, porque ha sido concebida bajo la premisa de que es una plataforma en la que cualquiera puede difundir contenidos por sí mismo, siguiendo unas pocas reglas. La empresa decidió no dictar lo que se publica y lo que no, ni siquiera para orientar tendencias.

El tipo de contenido que funciona en YouTube no es algo que la empresa haya impulsado. Hay un montón de tendencias con mucha acogida en YouTube, y eso va desde los vídeos ASMR hasta las teorías de la conspiración. Ninguno de ellos fue anticipado desde la compañía, que a menudo no sabe cómo dar respuesta a todo esto.

P. Por cierto, ¿recuerdas qué fue lo primero que buscaste en YouTube?

R. YouTube empezó cuando estaba en la universidad. Uno de mis primeros recuerdos fue un vídeo viral sobre zapatillas, pero he olvidado quién lo hizo. Era un contenido un poco absurdo, porque los primeros tiempos de YouTube consistían en un montón de virales de poca monta. En aquel momento, ni pensabas en que pudiera haber estrellas de YouTube. Eran los vídeos divertidos que no podías ver en otro sitio, y era un poco loco, porque era gratis y sencillo.

P. En ese momento, había otras plataformas más o menos parecidas y, como dices, todo era muy ‘amateur’. ¿Por qué crees que YouTube, y no otra, enganchó a millones de personas?

R. Sí, había muchos competidores en ese momento. Creo que muchas de las webs de vídeos en ese momento se orientaron a generar impacto, buscando lo desagradable o el amateurismo. Quiero decir, estaban compitiendo con un sitio llamado stupidvideos.com. Creo que hay dos factores importantes para explicar su éxito. Desde sus inicios, YouTube al principio prohibió la pornografía, y eso supuso tener que dedicar a parte del personal a buscar y eliminar esos videos. Fue clave para su éxito comercial, porque no querían convertirse en una web porno, sino en una comunidad.

La otra fue que utilizaron la herramienta de programación Flash para construir una herramienta con la que incrustar YouTube en otras webs. En aquel momento, tenías que acudir a cada plataforma para ver vídeos. En cambio, los de YouTube tenían vida en cualquier otro lugar de internet. Por ejemplo, consiguieron que sus vídeos pudieran aparecer en MySpace, que era muy popular en ese momento y llevaba una gran cantidad de tráfico. Además, era muy fácil e intuitivo de usar, tanto como espectador como creador.

P. Hasta Google, que ya era una empresa gigantesca entonces, intentó hacerles la competencia con Google Video. De hecho, la directora era Susan Wojcicki, CEO de YouTube desde 2014 y una de las primeras empleadas de la firma de Mountain View. ¿Por qué no funcionó aquel proyecto?

R. Al principio, Google Video era reacio a trabajar con vídeos caseros de aficionados. No creían que la gente tuviera ganas de verlos. Google era mucho más cauteloso que YouTube. La compañía acababa de ser demandada por su proyecto de escaneo de Google Books, por lo que estaban examinando los videos antes de que llegaran a Google Video. Era más rápido utilizar YouTube, que en ese momento era una ‘startup’ y estaba dispuesta a asumir riesgos en torno a los derechos de autor y el contenido, como puede ser la moderación.

Creo que tenían mejor percepción de cómo funcionaba la cultura de internet, cosa que en Google no ocurría. En muchos sentidos, creo que todavía sigue habiendo gente en Google que no la entiende, y eso hace que sus empresas tengan dificultades para conectar con la cultura juvenil y ‘online’. YouTube es una especie de vehículo que tienen para mantenerse conectados a ellos.



 
 

Semanario El Venezolano – Edición Internacional, del 04 al 18 de agosto de 2022

 
Advertisement
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Trending

Copyright © 2017 Zox News Theme. Theme by MVP Themes, powered by WordPress.

Contacto