Jose Mourinho, antes del partido entre el United y el Bayern. LUKAS BARTH-TUTTASEFE

José Mourinho está disgustado. Según él, motivos tiene. El Manchester United no ha fichado a ninguno de la lista de grandes jugadores que entregó a la directiva del club hace unas semanas. Y, ahora que el mercado de fichajes cerró en Inglaterra, Mourinho simplemente ha decidido resignarse. “Es hora de dejar de pensar en el mercado porque está cerrado”, dijo en rueda de prensa con una notoria incomodidad. “Tendré que centrarme en los jugadores que tengo y en el primer par de partidos”, agregó el luso, sin cambiar el ánimo.

De la lista de refuerzos que pretendía, entre los que figuraban Gareth Bale, Toni Kroos, Milinkovi-Savi, Mario Mandzukic e Ivan Perisic, los red devils sólo ficharon a tres: el portero Lee Grant, que llega del Stoke City por poco menos de dos millones de euros, el lateral Diogo Dalot, proveniente del Porto por 22 millones, y el centrocampista Fred, vendido por el Shakhtar Donetsk por 59 millones.

Situación que no ha dejado tranquilo a Mou en ningún momento. Durante la pretemporada, no dejó de lanzar mensajes a su directiva . “No hay nada que hacer. Mis refuerzos son Pogba, Fellaini, Lindelof, Rashford”, declaró con un tono irónico tras el partido contra el Milan por la International Cup. Pero la incomodidad del técnico portugués era tan grande, que ni sus propios jugadores se salvaron. Aquellos que estaban de vacaciones tras su participación en el Mundial recibieron las críticas de su entrenador. “Hay sólo 4 o 5 jugadores que sí les importa el club, el equipo. No han querido dejar solos a los niños en el campo contra el Milán, Liverpool o Real Madrid. Han tratado de darlo todo. Deberían hacer lo mismo que Rashford y Jones, que volvieron antes para ayudar al equipo”, sentenció.

Para Mourinho, planificar un equipo requiere de tiempo. Y es precisamente lo que no ha tenido tras el Mundial de Rusia. Este viernes se enfrentará Leicester City y el luso no podrá contar con Nemanja Matic, Antonio Valencia, Ander Herrera y Marcos Rojo ya que no han podido ser parte de la pretemporada por sus vacaciones. Mourinho culpa a la FIFA por este problema. “La Copa del Mundo no respeta a los jugadores ni a los clubes. En el fútbol se necesita tiempo para trabajar y para que los jugadores trabajen en el campo y no lo hemos tenido hasta ahora”, indicó sin titubear.

“Durante la pretemporada parecía que estaba diciendo algo absolutamente inadecuado y loco, pero lo repito y quizás mañana la reacción sea igual: la pretemporada es difícil cuando no tienes a los jugadores para jugar, así de simple”, concluyó Mourinho.